Elogio de los carteles


 Por Silvia Sisto. 

Psicologa UBA. Psicodramatista

“El feminismo esta donde necesita estar, en cada habitación… dice Sara Ahmed”…

Y recordé mi primera pareja y la puerta del cuarto. Estudiaba psicología, cursaba una materia que ahora no recuerdo cual era, pero me había inspirado!! y puse un cartel en la puerta del cuarto que decía:” Ni padre. Ni marido. Ni patrón”. Y justamente en ese momento tenía todo eso… sin embargo había otro mensaje allí, no tenía que ver con las personas en sí mismas.

Cada visita que llegaba a la casa y leía el cartel, que estaba hacia afuera, hacia un comentario. Cada comentario llevaba a otro…quien era mi marido no se sentía aludido, eso fue bueno. Creo que yo no era muy consciente de lo que estaba moviéndose allí, en mí, y en mi campo. La casa. Una casa en los 80, cuando Sara Ahmed habla con su tía y descubre que el “El”, no incluye el “Ella”.

 Los 80, fin de la dictadura a poco de andar y un cartel anarquista en el interior de una casa, en la puerta de un cuarto, el movimiento no se puede detener, como una ola, me saco a las calles para defender  a la universidad de su arancelamiento, como este martes me lleva a defender la universidad…universo…un universo que me lleno de amor y de lecturas…

Mi casa sigue llena de imágenes y letras que dan pistas a quien quiera verlas, en pandemia decore mi cocina con todos los pañuelos de todos los colores, rojo, verde, violeta, blanco.

 El afuera en el adentro.

Como dice Sara, seria para oponerme a la gramática del patriarcado que llega hasta la letra, que coloque aquel cartel? Algo así como “No pasaran”. Pero a veces pasan porque no lo advertimos de entrada y está bien, sin culpas, el movimiento permite retroceder y avanzar.

Hoy uso una remera con un bordado que dice: “Señora de nadie”, por la película de María Luisa Bemberg que fue faro.

Hoy encontré una carta de ayer, que decía cosas muy bellas y algo que estaba quebrado se rememoró y reparo…

Hoy salgo a marchar con un libro/cartel en la mano, por la defensa de la universidad publica y gratuita.


Este texto surgio en el taller : El coraje de Narrar feminista, coordinado por Lila Feldman

Comentarios